Antonio Amador Nariño Bernardo del Casal (Santafé de Bogotá, 9 de abril de 1765 — Villa de Leyva, 13 de diciembre de 1823) fue un periodista, político y militar neogranadino de destacada actuación en los albores de la independencia del Virreinato de Nueva Granada (hoy Colombia). Junto a Pedro Fermín de Vargas, Francisco de Miranda, José Cortés de Madariaga y Eugenio Espejo se le considera precursor de la emancipación de las colonias americanas del Imperio español.
Vicente de Nariño y Vásquez con la distinguida dama criolla Catalina Álvarez del Casal (en 1739, Santafé) nacieron ocho hijos entre los cuales Antonio fue tercero. Por su cuna perteneció a ilustres e influyentes familias virreinales de inmediato origen español y lo adornaron cualidades de buen porte, simpatía personal, temperamento alegre y mente abierta a las novedades. Por un tiempo fue becario real en el Colegio Mayor y Seminario de San Bartolomé y a sus 16 años de edad, como abanderado de un batallón de milicias creado para contener a los comuneros de 1781, hubo de presenciar el terrible espectáculo del tormento y ejecución de José Antonio Galán y sus compañeros en la Plaza Mayor de Santafé. Su insaciable curiosidad intelectual lo llevó a acrecentar su biblioteca que, en buena parte heredada de su padre, llegó a contener de más de dos mil volúmenes lo que era una rareza y un privilegio en su época. Fascinado por el movimiento europeo de la «Ilustración» se convirtió en entusiasta propagador de esas ideas durante las frecuentes tertulias en su «Arcano de la Filantropía». Antonio Nariño viaja hacia Santafé y se lleva la sorpresa de que a los criollos no se les es tratado justamente, por lo cual él siendo el único personaje que tenía una imprenta en esa época traduce del francés los derechos del hombre y del ciudadano y los reparte por todas las casas a la madrugada, lo que lo llevó a estar preso un tercio de toda su vida; por lo cual, se le considera uno de los patriotas más valientes.
Índice [ocultar]
1 Primeras ocupaciones
2 Comienzan los problemas de Antonio Nariño. Primeras prisiones
3 Triunfos pasajeros y nueva prisión
4 Regreso a la patria: Vicepresidencia y Congreso
5 Últimos años
6 Nariño, periodista
7 Nariño, político
8 Militar
9 Véase también
10 Referencias
11 Fuentes bibliográficas
12 Enlaces externos
Primeras ocupaciones[editar · editar código]
Atraído hacia las actividades comerciales especulativas no menos que por atender necesidades de salud viajó muy joven a Cartagena de Indias donde emprendió algunas aventuras que más tarde, ya de regreso en su natal Santafé, alternó con brillante carrera civil. Alcalde de primer voto en 1789, tesorero de diezmos del arzobispado, regidor y alcalde mayor provincial, 1791-1793. Su fulgurante carrera lo llevó rápidamente a convertirse en el mayor exportador de quina, café y té de la capital neogranadina. Se casó en 1784 con Magdalena Ortega de Nariño (Santafé, 1762 - Santafé, 1811), hija de José Ignacio de Ortega y Gómez de Salazar y de Petrona de Mesa y Moreno. El matrimonio tuvo seis hijos: Gregorio (n 1786), Francisco (n 1787), Antonio (n 1791), Vicente (n 1793), Mercedes (n 1798), Isabel (n 1801). Al enlazar las fechas en las que fueron concebidas Mercedes e Isabel, en las que Nariño se encontraba preso, se han creado conjeturas alrededor de una posible infidelidad de parte de su esposa, doña Magdalena, pero esto carece de pruebas históricas así como no hay siquiera indicios de que doña Magdalena tuviera algún tipo de relación afectiva con otro hombre distinto a Nariño.
Comienzan los problemas de Antonio Nariño. Primeras prisiones[editar · editar código]
La vida de Antonio Nariño fue larga y accidentada. La traducción y publicación clandestina (al parecer el 15 de diciembre de 1793) de la «Declaración de los Derechos del Hombre»1 , incendiario documento originado en Francia cuya circulación había sido prohibida en las colonias españolas por el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición, lo llevó a prisión en Santafé (29 de agosto de 1794) y posteriormente al exilio como reo de alta traición (30 de octubre de 1795). Aprovechando un descuido a su llegada a Cádiz, escala de un viaje con destino final en África, se dio a la fuga para permanecer por corto tiempo en Europa antes de regresar en secreto a Santafé (abril de 1797), en donde después de un constante acoso a sus familiares por algunos meses convino en entregarse voluntariamente (julio de 1797) al virrey Pedro Mendinueta, confiado en que pronto obtendría su libertad a cambio de la información que ofreció proporcionar. Esta información hacía relación a la conspiración que él con varios socorranos y antiguos miembros de la insurrección comunera ocultos en la Provincia de Casanare habían coordinado, y que consistía en derrocar el régimen virreinal apoyando y facilitando la invasión de un ejército británico, que entraría por el río Orinoco, se asentaría en Trinidad en la Provincia de Casanare y desde allí atacaría a Santafé de Bogotá, teniendo en cuenta que las tropas virreinales se ubicaban protegiendo las fronteras en Darién, Caribe y Riohacha, y no había fuerzas significativas que protegieran el flanco oriental de los Llanos.2 Contra lo que esperaba, se le mantuvo en prisión por varios años hasta cuando finalmente el virrey accedió a mejorar sus condiciones temiendo su próxima muerte y permitió que se trasladara con su familia a una hacienda en inmediaciones de Santafé (mayo de 1803). Allá permaneció en reclusión domiciliaria hasta que en noviembre de 1809 fue nuevamente apresado bajo sospechas de hacer parte de una conspiración contra el gobierno. Remitido a Cartagena, quedó confinado en prisión hasta principios de junio de 1810, cuando la junta provincial de gobierno establecida desde el 22 marzo anterior atendió su solicitud de libertad bajo fianza gracias a las gestiones del comisionado regio Antonio Villavicencio y a la ayuda de su amigo y favorecedor Enrique Somoyar en la consecución de fiadores.
En diciembre de 1810, (cuando ya se había dado el grito de independencia), Nariño regresó a Santafé a tiempo para participar en la organización del Congreso de las Provincias de la Nueva Granada que se instaló el día 22 del mismo mes y del que fue designado secretario. En tal condición contribuyó a contener las aspiraciones separatistas de Cartagena.
El 17 de abril de 1811, Nariño presentó al Tribunal del Gobierno de Santafé de Bogotá, la siguiente nota que contenía la traducción de los Derechos del Hombre que él publicó años atrás:
"Para que el público juzgue los 17 artículos de 'Los derechos del hombre' que me han causado los 16 años de prisiones y de trabajos que se refieren en el antecedente escrito, los inserto aquí al pie de la letra, sin necesidad de advertir que se hicieron por la Francia libre y Católica porque la época de su publicación lo está manifestando. Ellos no tenían ninguna nota que hiciese la aplicación a nuestro sistema de aquel tiempo; pero los tiranos aborrecen la luz y al que tiene los ojos sanos".3
Triunfos pasajeros y nueva prisión[editar · editar código]
El 30 de agosto de 1811, a los diecisiete años del día de su captura por la traducción e impresión de la Declaración de los Derechos del Hombre Nariño se recibió de corregidor de la ciudad. El 19 de septiembre, sus críticas provocaron la dimisión del primer presidente del Estado de Cundinamarca Jorge Tadeo Lozano (electo en abril del mismo año) y Nariño fue proclamado en su lugar, y en permanente antagonismo con Camilo Torres, presidente del Congreso de las Provincias Unidas.
Durante casi seis años, el antiguo Reino de Nueva Granada (actual Colombia), vive una época que la historia conoce con el nombre de la Patria Boba. Cada provincia proclama sus autoridades, cada aldea tiene su Junta independiente y soberana, la palabra federalismo se convierte en la soberbia doctrina de la impotencia. Tras participar en lo que se ha llamado la primera guerra civil de la Nueva Granada, que lo opuso a otras figuras de la Independencia como Francisco de Paula Santander, Antonio Baraya o Atanasio Girardot,4 Nariño propuso a los federalistas que se unieran para así evitar la reconquista española.
En septiembre de 1813 delegó la presidencia en su tío Manuel de Bernardo Álvarez para salir a la cabeza de las fuerzas combinadas de Cundinamarca y las Provincias Unidas a tratar de contener el avance de fuerzas españolas dirigidas desde Quito en una campaña militar en el sur. La campaña, inicialmente exitosa, hizo que el general Juan de Sámano retrocediera y pudieron llegar así entonces a Popayán, donde Nariño y sus hombres tuvieron que parar a descansar y a replantear su estrategia. La división interna de su ejército auspiciada por los partidarios de Camilo Torres Tenorio hizo que el ejército tuviera numerosas deserciones además de las enfermedades que atacaron a los soldados a causa de lo inhóspito de los caminos recorridos.
Al salir hacia Pasto el ejército iba mermado y el recorrido estuvo acompañado por constantes ataques de guerrillas y por territorios selváticos que dificultaban el paso a los soldados patriotas. Cuando llegaron a Pasto fueron recibidos por el ejército realista y lucharon todo el día. Nariño había dejado 500 hombres en la retaguardia para posible refuerzo; en Pasto el ejército se divide en tres para contrarrestar el ataque enemigo y casi con la victoria segura Nariño y dos de las partes del ejército se atrincheran para descansar. En esto los emisarios de la tercera parte no encontraron restos a sus compañeros y pensando que habían sido acabados dieron la noticia que todos habían perecido. Fue allí cuando el temor se apodera de todos y regresan a la base con la noticia de que todos en Pasto habían muerto y que el General Nariño también, entonces toda la retaguardia y los soldados que habían llegado de pasto se retiraron. Al anochecer Nariño piensa en volver a su base y recoger a los soldados que estaban allí para acabar con los Realistas de una vez, pero cuando llegaron a buscarlos como refuerzo no encontraron nada y el ejército que acompañaba a Nariño lo abandona y decide volver a Popayán. Nariño envía a su hijo con ellos con la excusa de llevar una razón, pero en realidad era para que se salvara. El General Nariño había quedado completamente solo en medio de las montañas sin comida y decepcionado, ya que todos lo habían abandonado, entonces en un acto de valentía sin precedentes decide entregarse en vez de huir. Nariño fue puesto prisionero el 10 de mayo de 1814. El pueblo pastuso pedía su cabeza ya que la región de Pasto era muy fiel a la corona española, y aunque Nariño al principio era no grato en esa región, a su salida prisionero a Quito el pueblo salió a las calles en silencio a despedirlo como símbolo de respeto y admiración, después Nariño es enviado a Cádiz, parte de su ejército siguió hasta Popayán pero ante la presión del ejército español los granadinos debieron retirarse hacia territorios del Valle del cauca en octubre del mismo año.
Regreso a la patria: Vicepresidencia y Congreso[editar · editar código]
Luego de disfrutar por un corto lapso de su libertad en Europa, Nariño reapareció en Angostura a mediados de febrero de 1821. El Libertador lo acogió con amabilidad y lo designó vicepresidente interino de la recién formada unión colombiana con el preciso y urgente encargo de acudir a instalar el Congreso Constituyente en Villa del Rosario de Cúcuta, lo que verificó en 5 de mayo de ese año. Diversas circunstancias llevaron a Nariño a renunciar a su alta investidura apenas dos meses más tarde (5 de julio) para proseguir a Santafé.
Entre tanto, el mismo congreso lo eligió en ausencia al término se sus deliberaciones (el 9 de octubre de 1821) como senador para sus próximas sesiones que se iniciarían en Santafé a partir del primer día de 1823; pero su curul fue sorpresiva e inmediatamente impugnada por un par de jóvenes políticos por considerarlo indigno de ella. El congreso de Cúcuta acordó mantener la elección, pendiente de la defensa que tendría que hacer el impugnado al iniciar las sesiones en la capital.
Debido a la acusación de traición a la patria por diversas acciones de su pasado, el 14 de mayo de 1823 Nariño compareció en Santafé ante el pleno del congreso para defenderse públicamente de las acusaciones de que había sido objeto en Cúcuta al momento de su elección como senador.5 De una manera emotiva, y mediante una documentada exposición de argumentos incontestables dejó sin piso las tres acusaciones en su contra, que fueron:
Haber quedado deudor fallido de las sumas que resultaron a su cargo en 1794 mientras se desempeñaba como tesorero de diezmos del arzobispado en Santafé
Haberse entregado voluntaria y cobardemente al enemigo a las puertas de Pasto en inexplicable corolario de la exitosa campaña militar que hasta ese mismo día había conducido desde Santafé
Haber permanecido por su gusto ausente del país hasta pocos meses antes de su elección como senador en Cúcuta.
El 20 del mismo mes, Nariño resultó absuelto incondicionalmente y su derecho a posesionarse como senador le fue reconocido sin objeciones. Desde ese día asistió a las sesiones del congreso a tiempo que su salud desmejoraba visiblemente.
Últimos años[editar · editar código]
Documento De Enfermedad Antonio Nariño
Vivienda en la que habitó Antonio Nariño los últimos meses de su vida, convertida en un museo.
Luego de su liberación y estadía en Europa, regresó a Bogotá a finales de 1821, donde a pesar de su precario estado de salud se mezcló en la vida política del país.
En agosto de 1823 cayó seriamente enfermo y se le aconsejó por parte de los médicos se trasladada a un clima más cálido.
Nariño se vio en la necesidad de solicitar una licencia para trasladarse a un mejor clima tras la clausura de las sesiones ordinarias del congreso el 6 de agosto.
El general Nariño vuelve a visitar la población de Pacho, en Cundinamarca; se dice de la existencia de una carta suya que data del 27 de octubre de 1823 de Villa de Leyva dirigida al H. Manuel Mejía Quijano, en la que se lee: "En Pacho me eché una infusión acuosa de ruda, y aquí solo me he bañado con agua y un poco de agua de colonia".
Eligió la población de Villa de Leyva donde mejoró su salud durante algunos meses, sin embargo a principios de diciembre fue víctima de una afección pulmonar que lo llevó rápidamente a la muerte el 13 de diciembre de 1823 a la de edad de 58 años.6
Sus restos se encuentran en el interior de la Parroquia Nuestra Señora del Rosario en Villa de Leyva (Boyacá).
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